Ideario.

"Cuéntame una historia", "escribamos un libro", "me enamoré de tu cuento", "tan lindo tu poema"; ¿Cuántas han sido las frases que he oído de la voz de tantas mujeres que han hecho volar mi imaginación y dar un vuelco en el corazón?; he perdido ya la cuenta, si es que alguna vez existió alguna, pero no es ese el motivo que me induce a escribir esta tarde, creo es una pérdida de tiempo adentrarse en semejantes divagaciones, y sin embargo, ¿no es acaso una de las mejores maneras de perder el tiempo?, recordar viejas batallas, esas grandes victorias, aquellas penosas derrotas y esas heridas en el costado del enemigo que sabemos aún le duelen, al menos cuando hace frío. Recordar es volver a vivir, lo dice el proverbio popular y es tan aterradoramente cierto como para ignorarlo, sorprenderse a si mismo dentro del embeleso de bellos tiempos pasados, en el análisis critico de los errores, en la amarga contemplación de nuestras tragedias es en parte lo que nos hace humanos, es nuestra naturaleza bonachona de enorgullecernos de nuestros logros y querer disimular nuestros fracasos y no es, viéndolo así, nuestra inteligencia lo que nos separa del resto de animales del planeta.
Por ejemplo si dos tigres de bengala se encontrasen en medio de la selva uno con otro, sería imposible pensar que se pusieran a discutir cual de los dos había cazado al ciervo más gordo, o cual de ambos tiene la mejor guarida, lo más probable es que uno de ellos pensase "¿qué demonios hace este idiota en mi terreno?", y claro el otro sólo podría pensar: "ups, creo que no debí  dar vuelta a la izquierda en aquel manglar"; porque para el resto del reino animal la existencia no es tan ardua, tan compleja, para los herviboros es sólo cuestión de comer y evitar ser comido, para los carnívoros es matar o morir de hambre y los onmivoros se acomodan a lo que hay. Entonces, ¿Por qué nosotros, la especie animal más inteligente del planeta, decidimos hacernos tan complicada la vida?, de haber sabido que la vida era así, con gusto en mi pre-vida como espermatozoide habría huevoneado, sí literal me habría quedado en los testículos y que otro desafortunado se enfrentara a tanto desmadre. No me quejo, tengo una vida bastante buena, me esfuerzo para conseguir lo que quiero, flojeo como todo el mundo sí también, y es que a pesar de ser quien soy y portarme como lo hago nadie es perfecto y en ocasiones lo echo todo a perder, tampoco soy un mártir, pero dejare de parlotear sobre esto cuando los leones deban tener titulo para poder cenar cebra.

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