Resistencia.

105267865¿El camino fue difícil para subir hasta aquí cierto? - pregunto la Dama Azul que esperaba en el pórtico de la cabaña sobre la montaña.

- Si un poco - respondió Mitzuki agotada - pero me da gusto llegar, ahora usted podrá decirme donde puedo encontrar a Sho.

- ¿Pero pequeña quien es ese Sho del que hablas?¿y porque habría de saber  yo donde encontrarlo? - pregunta la Dama Azul.

- El hechicero me dijo que siguiendo este sendero llegaría con alguien que lo sabe todo y que podría decirme donde encontrar a Sho. Así que ya llegue aquí y supongo que usted es quien puede decirme.- decía agotada Mitzuki.

- Pequeña, lo que te dijeron es totalmente cierto, pero aun no llegas con el ser que puede darte esa información.

- ¿ah no?

- No, aun falta mucho pasa para que hablemos.

Mitzuki entro junto con la Dama Azul en la cabaña en la que esta vivía, era amplia y limpia, además se respiraba el aroma a inciensos aromáticos en toda la casa. La Dama Azul se sentó en un sillón e invito a Mitzuki a sentarse en otro. Después de una taza de te la Dama comenzó con el relato.

Hace muchísimo tiempo, mucho antes de la existencia del mundo en el vacío solo existían tres elementos, el fuego, el aire y la tierra, sus respectivos dueños, los dioses del aire, fuego y tierra, estaban en constante conflicto unos con otros en el vacío, todos a la vez querían formar su propia realidad, de acuerdo a sus normas y deseos, pero solo podían usar este universo, entonces iniciaron una gran guerra, los dioses crearon creaturas únicas con sus poderes capaces de escupir fuego, de mover la tierra y de controlar el aire a su antojo y se enfrentaron unos contra otros hasta que la capacidad de creación de los dioses no fue suficiente para reparar las bajas, se perdían mas guerreros al día de lo que los dioses podían crear y cuando finalmente los dioses quedaron sin fuerzas para seguir, los últimos guerreros se terminaban por aniquilar y el universo volvía a su habitual calma, a su vacío y su soledad, entonces los dioses lloraron por sus creaciones, por sus guerreros caídos, y de sus lágrimas formaron un nuevo elemento: el agua. Y de las almas de sus guerreros nació una diosa diferente a los otros tres, y que sin embargo parecía poder existir en armonía con las realidades que estos querían crear, esto motivo a los otros tres a unir esfuerzos y crear juntos una realidad que superara en magnificencia a lo que cada uno pudiera crear por separado. Y una vez que hubieron creado al mundo se escondieron cada uno en una parte de el, el dios del viento habita en la parte mas alta del cielo donde ningún hombre puede llegar, el dios de la tierra esta justo en el centro cuidando que cada montaña permanezca en su sitio, el dios del fuego se refugio dentro del volvían de las siete coronas, y la diosa del agua se mantiene entre la tierra coexistiendo con la realidad y su poder solo puede ser sentido y entendido por algunos.

- ¿bueno y eso que tiene que ver con lo que he venido?

- Muy sencillo pequeña, tu quieres encontrar al dios del fuego y para lograrlo debes encontrar las siete partes de la llave que abre la puerta de Dante, y yo solo soy la guardiana de una de esas partes.

- ¿entonces me la dará?

- Eso depende... primero deberás pasar por una prueba.

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