Me hiciste poeta...
Puedo volverte literatura, letras y versos,
enamorarme de tu rima y tu estructura,
leerte entre líneas y plasmarte en papel,
y tendré que esforzarme como nunca antes
para que estas palabras estén a la altura
de la belleza de tus labios rojos y pelo negro.
Quiero olvidarte, dejar atrás mi sentir por ti,
pensar que no eres para mí, y yo sin ti,
sin tu compañía, ni tu pensar siquiera,
deja a mi alma perenne y cansada, harta,
de mis ataduras, de las cadenas de la razón
que no le permiten correr en tu búsqueda.
Y Orión ya no me ve caminar por tus calles
casi siempre le doy la espalda, ajeno a todo,
todo y sus reproches, por mi cobardía,
por mi desidia, reproches que pesan,
no en el cuerpo, ni en el alma, sino en el corazón,
haciendo más lentos mis latidos, muriendo.
Muero de a poco, por pensarte, por quererte,
por inyectarme día tras día esto llamado desamor,
tengo fe en la fuerza de mi corazón,
creo que será capaz de soportar mucho más,
pero en momentos se desborda,
y es mi sangre ennegrecida la que llena mi tintero.
Por eso he decidido escribir con ella,
tu historia, mi historia, la pequeña parte nuestra,
no busco con ello, tu regreso, tu compañía
ni tu cariño, solo busco aliviar mi corazón,
pues cada palabra que escribo en tu nombre
es aliento y latido, es vida y fuerza.
No leeras jamás la historia que he de escribir
usando la tinta que mi corazón derrama,
y no te lo permitiré, ni dejare firna
ni medio que este a tu alcance para lograrlo,
de mi alma a mi corazón viajan las palabras,
palabras que la pluma recoge de entre mi sangre,
sangre que las imprime y encierra en el papel,
papel que mis ojos releen y mi alma suspira,
sabiendo que verso tras verso se apaga la llama
que arde dentro de ella, con tanto fulgor acaso
como las llamas que consumen nuestro pasado.
Anyway, need forget, bye...
Paliacci.
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