Mentiras
Y es que no tienes idea de cuanto te he mentido,
de cuantas veces mis labios han cambiado la verdad,
las ocasiones en que la realidad que sabes de mi,
no es sino una ilusión que he creado para ti nada más.
No, no tienes idea y lo peor o lo mejor de todo
es que no he sentido culpa ninguna de esas veces.
Ni al principio, porque me justificaba,
ni al final, cuando ya me parecía un dulce placer.
Que te lo confiese ahora no tiene nada que ver
con un acto de redención o de calmar mi conciencia;
para nada, si lo hago ahora es porque la verdad
se vuelve de manera inevitable más grande que la mentira.
Muchas de esas veces en las que he mentido,
ni siquiera he pronunciado palabra alguna,
fue más como un acto de resistencia natural
que un acto de comunicación distorsionada.
Sabes existen momentos de mi que no conoces,
en los que estuviste presente y sin embargo,
en realidad yo no lo estaba tanto,
en los que estaba ausente, en que estaba lejos.
Esos momentos han sido cuando sabía que estaba perdido,
porque estaba frente a ti sin ninguna defensa
tan emocionalmente desnudo, tan frágil.
Y sin embargo a la vez tan esquivo,
momentos así son los que temo y a la vez deseo.
No sé que pensar de ello, tengo mis teorías,
quizá fue falta de coraje o exceso de amor propio,
¿habrá cabida aquí para el miedo?; no lo sé,
pero de algo estoy seguro, si en esos momentos
hubieses estado sólo un poco más cerca,
yo habría muerto de un beso.
Comentarios