En vela.
He pasado más de mil noches en vela
pensando en tus huesos,
en la carne y la piel que los reviste
y en tu pelo que adorna tu caminar.
Jamás mis ojos te han visto desnuda
pero para mi mente no es obstáculo,
incluso he dibujado tu silueta bajo mis párpados
para verte cuando cierro los ojos.
El problema de soñarte por las noches,
es que mis mañanas siguen siendo frías
y mis tardes tan aburridas como acostumbran;
la ausencia de tu esqueleto cala en el mio.
En el mundo ideal de mis sueños
el sol mendiga caridad en las iglesias
porque tu mirada alumbra mas que tu piel,
las flores te miran envidiosas al pasar
pues su perfume no es nada después del tuyo,
ha estallado una huelga de las aves del mundo
porque no hay melodía que iguale el sonido de tu voz;
y claro está, en ese mundo ideal
tú y yo caminamos de la mano.
Entonces despierto y la realidad inmisericorde
me recibe como un balde de agua fría,
con un omnipotente sol en lo alto,
unas flores indiferentes a la gente,
algunas aves insolentes cantando en la ventana,
y para variar, mi mano vacía de la tuya.
Quisiera mentirme y creer que aunque sea
por un pequeño instante, tú piensas igual,
pero una parte importante de mi, en el fondo,
sabe que todo esto es una fantasía unilateral,
que tú piensas en "quién sabe qué" cosas
que son tan distintas de mi.
Quiero pensar que no eres más que una ilusión,
que quizá ni siquiera existes y me he vuelto loco,
sea ésta la esquizofrenia más bonita
o la alucinación más placentera que he tenido.
Y sin embargo, existes,
y si esto no es estar enamorado,
al menos, es una buena razón
para no dormir por las noches.
Pagliacci...
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