Congelatore.

Tengo el corazón congelado
metido ahí en el congelador,
entre un bote de helado de chocolate
y unas alitas que jamás me terminé.

Está ahí por muchas razones,
quizás porque estoy cansado de volver a empezar,
quizás porque no sé que hacer de mi tiempo,
o tal vez porque no quiero sucumbir a la necesidad.

Ya ni sé que es querer, la verdad es que no lo intento,
pasa la vida, pasa el tiempo y pasan las personas
y sigo aquí, inamovible, estoico, inmutable.

No hay a quien culpar de esto mas que a mi,
a mi y a mi terquedad de iluso apasionado,
decía Gardel que autor que escribe de amor,
de tanto amor se confunde...

Tengo el corazón congelado
y en ocasiones extraño sentir calor, pasión, deseo,
luego recuerdo lo cortante que es el desamor,
la impotencia de no saber de que "tenemos que hablar"
y el vacío del silencio a la espera de una llamada.

No, no quiero más de eso en mi vida,
mi corazón seguirá congelado para no sentir dolor,
hasta que llegue un día, en que la encuentre, a ella,
a quien no podré evitar que el infierno que lleva dentro
caliente y haga palpitar mi maltrecho corazón de poeta.
Hasta entonces, buena suerte y hasta luego, il mio core...

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