Me gusta este gobierno.
Me gusta este gobierno, no enteramente,
pero no esta tan mal de vez en cuando,
aunque los dirigentes sean idiotas,
aunque estén vendiendo al país a pedazos.
Me gusta este gobierno, aun cuando mes
con mes nos jode con un gasolinazo,
que me afecta aunque yo sea de a pie,
pues encarece la comida y la cerveza.
Supongo que me sigue gustando
aunque no tengo el inmenso salario
de un senador o los privilegios de un diputado,
sólo soy una parte de quien paga las cuentas.
Le encuentro sentido al gobierno
cuando veo las iglesias llenas
y las bibliotecas vacías,
y en esas ocasiones le hallo gracia
a las miserias del salario mínimo.
Somos un pueblo que clama más
por comida que por dignidad,
que se conforma con una torta
o con quinientos pesos
en vez de una vida decente y consciente.
Toda una vida les enseñan a no pensar,
porque pensar es peligroso, les dicen,
desde pequeños, iglesia y gobierno
trabajan juntos, creando una nación de ovejas,
de gente sumisa que espera ser salvada.
Ni el mesías de la cruz, ni el candidato
que se pretende del pueblo harán nada,
es necesario que cada uno por su cuenta
se ocupe de lo suyo, orar y votar
son quimeras de los sumisos.
Es culpa de nuestra pasividad
que el gobierno se enaltece,
que cualquier funcionario se crea intocable
así sea solo quien lleva el café.
Es nuestra culpa que haya corrupción,
es nuestra culpa que haya sufrimiento,
es nuestra culpa que estemos en guerra
todos juntos, pueblo, narco y gobierno.
Porque la violencia, el crimen, el hambre
no son problemas, son consecuencias,
son el resultado de un egoísmo estúpido,
de un sistema fallido que nos aferramos
en mantener a toda costa.
Todos los hombres nacemos iguales,
pero es esta vida la que nos marca,
la envidia es el deporte nacional
y el hambre es cabrona y no perdona.
Hay gente con tan mala suerte
que no sabe hacer gran cosa,
las letras no entran cuando hay hambre
y nuestra situación educacional también
es un asunto para lamentarse.
Ya no hay maestros con vocación,
habrá excepciones pero la inmensa mayoría
sólo están ahí porque no les quedo de otra,
las escuelas normalistas son una mafia
donde te recibes y entras a otra más grande.
Y es así como los pobres ignorantes
hacen lo que sea para seguir con vida,
roban, matan, extorsionan, agreden,
porque es el único modo de vida que conocen,
la violencia siempre engendra más violencia.
Por eso me gusta este gobierno,
porque es donde está la gente
que no se hace pendeja, que jode sí,
pero que se levanta día a día
con un objetivo claro y firme,
el objetivo equivocado pero con uno
por el cual son capaces de todo.
Me gusta el gobierno porque ellos
son los pastores y los lobos del país,
pero me gustaría mucho mas
que todo el pueblo pudiera ser así
y dejáramos de ser una nación de ovejas.
Paliacci.
Comentarios