Embustero

No pequeña, aquí no has de encontrarte,
no aquí, en éste corazón que no es tu casa,
que no es refugio ni bastión de tus anhelos,
no has de encontrar amor entre mis brazos,
hallarás arte, pasión y besos, pero no amor.

¿Qué objeto tendría engañarte?
te digo la verdad en éstas líneas francas,
no con afán de lastimarte, sino de liberarte,
de dejarte ir, que vueles y que entiendas
que a veces, las personas llegan a ser
parte de tu historia, pero no de tu destino.

Eres libre de odiarme, de despreciarme
y de desearme todos los males del mundo,
sé que lo merezco, por embustero,
por no poder quererte de la misma manera,
porque el amor aun me sabe amargo.

Dirás que no tienes la culpa de ello,
y tendrás la razón, sin duda alguna,
pero en el alma la razón no manda,
y es imposible encender las luces
que alguien más dejó apagadas.

Lo cierto es que no me parece justo,
es tenerte sentada a la puerta de mi vida
cuando yo mismo no tengo la llave,
cuando no sé dónde quedo perdida
ni sé si alguien más la abrirá algún día.

Así que corre pequeña, vete,
ódiame o compréndeme, pero ahora,
no pierdas más tu tiempo conmigo,
solo recuerda, si ocupas una mano,
si te hace falta un consejo, no lo dudes,
en mí, siempre tendrás un amigo.

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