Entradas

Deus Ex Mort (parte 1)

“ De todos los inmortales de los que eres hermana eres la más parecida a mí, por eso debo dejarlos a tu cuidado, debes hacerlos volver a mí, ellos son especiales”, la Muerte se levantó de la cama como cada ciclo solar. Una vez más había soñado con las palabras de Essa, aquellas ultimas que le dijo antes de dejarla abandonada en esta roca perdida en algún rincón del multiverso, cuidando a las no tan especiales creaturas. Ella cuidaba simples animales mientras Ya-mbar juega con seres de luz en las pléyades. Los dioses perdonen a Essa por adornar de más éste trabajo y luego no dejarle más que ese cachivatrón con el cual enviar mensajes, que estaba en desuso desde hacía siglos desde que Talidor se había puesto muy explícito en sus postales, pero al menos en ésta roca existía el café, a la muerte le encantaba el café; estaba la Muerte refunfuñando sobre su suerte cuando el cachivatrón brilló y un tubo dorado descendió por el conducto que lo conectaba a la irrealidad del multiverso...

Corazón

Isabela no tuvo una vida fácil, había quedado huérfana cuando apenas era una niña, la vida en los orfanatos está llena de privaciones, de ilusiones rotas y de un futuro incierto. Su adolescencia fue incluso más complicada, con el desarrollo de su cuerpo vienen no siempre cosas buenas, cómo solían decir las monjas, una pareja la había adoptado pero por desgracia el hombre la había violado y la mujer la había llevado a un burdel para vender su cuerpo, era imposible imaginar un ápice de felicidad en una vida como la suya. Entonces fue que conoció a Mario, él trabajaba para una organización dedicada a rescatar niños de la calle y mujeres explotadas, justo el día que, junto con policías y granaderos, irrumpió en la casa de la madama donde Isabela era ofrecida al mejor postor. Todos los implicados fueron arrestados y las mujeres llevadas a casas hogar. Mario se encargaba de visitarlas, saber que estuvieran a gusto y que aprendieran algún oficio que los alejara de la mala vida en que habí...

De musas celosas y Anticultura.

Hoy es día de un dos por uno en literatura, así que en parte me redimo del abandono ocasional que mi blog tiene cuando no tengo nada terminado por publicar, pero dejando de lado eso, empecemos...  De musas celosas. La musa de la poesía me ha despechado, me ve altiva desde su balcón en la luna y me voltea la cara a la vez que dice, con desprecio, "cuentista". Es así cómo me enajena del manantial de la inspiracion que es su espiritu, cómo desahoga su rabia muda por mis abandonos, por mis desatenciones. Largas noches ha pasado mirándome, observando con fingida indiferencia mientras la musa de la prosa me susurra línea tras línea al oído. La musa poesia me esquiva por orgullo, por vanidad de sentirse más estetica, de verse a sí misma más elegante, más digna, por sentirse de las letras un  "non plus ultra". Por eso es que me evade, por rencor, por saberse cambiada en mis noches por aquella que considera más burda, más fácil, más simple, por una...

Mariano

A La Muerte en ocasiones le gusta entretenerse, ser inmortal y tener un sistema que funciona con un 99.98% de efectividad puede dejarte mucho tiempo para el esparcimiento y el ocio. De vez en cuando y cuando le parece divertido, pasea entre los mortales haciendo su trabajo personalmente, cada vez con más ingenio y más maestría, porque como todo incluso el matar puede perfeccionarse. Mariano manejaba su taxi por la ciudad aquella noche lluviosa, iba despacio como tanteando el camino, a pesar de que la lluvia no era muy fuerte su visión se veía disminuida por los principios de cataratas que empezaba a desarrollar, de cualquier manera debía salir esa noche, nadie más podía cubrirlo en el asiento y recorrer la ciudad en busca de pasaje. La verdad es que no hacía eso porque lo necesitara o porque era de extrema necesidad, lo único que lo empujaba a salir de su casa era ahogar los recuerdos de su difunta esposa, muerta años atrás, dejó en la casa un sinfín de cosas que lograban hacerla in...

Todo pasa por una razón.

¿Cuántas veces hemos escuchado esas palabras en boca de algún conocido, amigo o familiar?; la respuesta es "muchas", es incontable la cantidad de veces que la escuchamos y saben qué, es la más grande mentira que nos han hecho creer. Hago aquí un paréntesis para decir que si usted es una de esas personas que cree que su existencia es lo suficientemente significativa en este universo como para que una fuerza misteriosa lo haga girar por usted solamente, hágase un favor y mándeme al carajo de una vez cerrando la página. ¿Saben por qué digo que es una enorme mentira?; es simple, hace bastante tiempo que dejé de creer en esa mierda y la vida es distinta cuando haces eso, es uno de esos parte-aguas en tu vida, como cuando te dicen que los reyes son tus padres, como cuando das tu primer beso o tienes sexo por primera vez, no puedes ver al mundo como lo veías antes de eso. Y es difícil, porque a veces llevas tanto pensando que las cosas eran así, entonces de pronto ya no lo es y es...

De despedidas y noches frías.

Hace frío, de ese frío que desgarra, que muerde las soledades de los amantes, que se clava como agujas en los recuerdos de noches mas cálidas, de otros ayeres, de otra piel dando cobijo a la noche. Hace frío, de ese frío denso y oscuro de las despedidas sin frontera, de las terminales carentes de enamorados y sus besos voraces de bienvenidas. El frío y la noche se hermanan como se hermanan la nostalgia y el recuerdo, como la soledad y la flaqueza dan forma a los demonios del ansia y la melancolía. La luna reina sobre éste páramo desierto, donde tengo por compañía el aullar de los perros, el beso de un café sin azúcar, las voces del viento y una esperanza apolillada que llevo en la cartera. Éste es el mismo frío que llegó a mi puerta la noche que esa mujer se marchó, se llevó sus caderas, sus caricias, su voz, dejándome tan sólo el verde de sus ojos; se llevó el c...

Lonewolf

I'm a lonewolf, I was a normal person long time ago, I remember myself to be scared of the loneliness, I lied, I pretended to be someone who wasn't me, just to have company, but in the end of the day, I was alone, I was attached to some girl, to some friends just by fear, because in that time I can't imagine a world where there was just me and nothing else. Until that day came to be real, and not only that, that day became my reality, and I was alone, I don't gonna lie, it was hard at the beginning, it felt like being in an enormous dark place, in which the only sound that could be heard  was the echo of my desperation. It was a hard time, I'll not make it sound easier, I felt I was about to lose my mind several times, but in some point I just stopped the fight and let it go, I let myself sink in that vast ocean of darkness, and there, drowning my last hopes in the others, sinking until the bottom, I found it. I must be ...

De hombres rotos.

Esa frase me martilleó la cabeza tan sólo por el tono de amargura con que esa mujer se la dijo a su compañera de mesa en el café; "todos los hombres son iguales". Lejos de pensar que estaba equivocada, y luego de meditarlo por un buen tiempo, un par de días y unos cuantos buenos cafés, he decidido que tiene toda la razón. No, no es que piense que todos somos idiotas, sino que en realidad todos estamos, rotos, y no, no nos falta otra parte u otra mitad, estamos rotos, sin remedio ni arreglo posible. No es fatalismo, es pura y dura realidad; he de explicarme, todo hombre que se digne de serlo ha sabido lo que es amar con toda el alma, los que digan que no, aun no les llega el día. Sin embargo, el amor no es como creemos, las cosas no siempre salen bien, y a veces, más frecuente de lo que quisiéramos, nos equivocamos y cometemos errores muy caros. Como enamorarnos de la mujer equivocada, pero enamorarnos de verdad y no ese amor de "palabras bonita...

De montañas y precipicios.

Quienes me conocen bien, no me dejarán mentir, y para quienes no me conocen, se los he de decir. Desde un tiempo a éstas fechas tengo la sensación de ser un hombre pequeño, de no dar la talla, de que todo cuanto hago es efímero y sin sentido. Es posible que sea una falta de algún neurotransmisor en mi cabeza, de esos que terminan en "nina", o que todo llega en el momento apropiado; pero hace muy poco en realidad, ha nacido en mi algo nuevo, hablo de ésta necesidad de ser grande. Recuerdo que hace tiempo, no tanto en verdad, siendo más ingenuo y aun creyendo en el destino, me gustaba fantasear con que estaba destinado a lograr algo grande, algo que era la razón única y universal que validara mi existencia. Luego pasó el tiempo, vinieron los años, uno tras del otro incesantes, indiferentes, dejé de creer en muchas cosas, me hice más lógico, más apegado a la razón y a las pruebas, por consiguiente, concluí qué el destino es la mayor farsa de todos l...

Con ojos de ayer.

Fue una noche fría de diciembre, recordé que te quería, viajé al pasado, te vi de nuevo como antes, como nunca y como siempre.    Te recordé en el momento de no conocerte cuando tu voz no tenia voto ni valor en mi vida, y sin querer te ame. Ame no conocerte, no conocer tus reacciones, tus rutinas ni tus manías; y desee conocerte, nació en mí ese deseo. Volví a mi tiempo y a mi espacio, a donde viajo mientras escribo, mi mente se ofuscó y quiso olvidar lo que sentía por ti, pero en el fondo siempre existió, como un sueño repetitivo, un paradigma loco en una máquina, o un fantasma en mi memoria. Te ame sin saberlo, sin que tú lo supieras, empecé por extrañarte sin tu permiso, por saber lo que es la soledad  de tantos años sin verte. Te ame sin quererlo, sin decírselo a nadie, así como se aman las cosas eternamente, en silencio y con ayuda de la noche, con un café en la mano y el alma sobre el escri...

Gilberto.

Gilberto Sampedro no podría ser llamado una persona normal desde mucho tiempo atrás, no, tampoco es que tuviera dones especiales, ni levantaba camiones con un brazo, ni mataba toros rompiéndoles el cuello ni podía llevar al éxtasis a las mujeres con sólo pronunciar la palabra “córrete”, no, lo que lo hacía especial y único era que el hombre no envejecía, a sus treinta años recién cumplidos Gilberto se seguía viendo como cuando tenía dieciocho, la misma cara de niño, disimulada a veces por la barba para no desentonar, tenía el mismo torso delgado y a pesar de hacer ejercicio seguía viéndose como antes, joven radiante. Gilberto era el asombro de sus contemporáneos, también era la envidia de sus contemporáneas pues todas ellas desearían verse como cuando tenían dieciocho, por estas razones espiaban al pobre hombre siempre y a toda hora que podían, le espiaban por si compraba algo inusual en la farmacia, o si encargaba algo especial por correo, algunas incluso se arriesgaron a espiarlo an...

Réquiem por la otra tú.

Tú no eres tú. Y no, no es filosofía barata, ni esas estupideces esotéricas que hay cada idiota que se cree. No, lo digo por lo que veo en ti, mejor dicho, por lo que ya no veo en ti, no te reconozco, no sé si eres tú, bien podrías ser otra mujer cualquiera, otra con tu cara, tu pelo, tu risa. O podría ser que a tu cuerpo le extrajeron el alma con un bisturí, le cosieron la de ésta mujer hueca y la verdadera tú está sola, pasando frío, metida en formol, un alma en la repisa ignorada del laboratorio de algún loco. Me duele ver a ésta que dice ser tú. duele verla bailar, verla reír, duele que no seas tú en realidad, me dueles y te extraño. Extraño nuestras tardes, nuestras risas, esas que sí tenían sabor a ti, te extraño, mil veces te extraño y esta mujer que se parece a ti, finge tener tu mirada, pero miente, basta un instante para notar que en sus ojos falta brillo, pues sus ojos son opacos, grises, muertos, no son ojos color paraíso como los tuyos. Au...

Del frío.

Creo que nadie puede recordar la primera vez que sintió frío, quizás porque éramos demasiado pequeños, quizás porque no le dimos importancia, o porque no entendíamos que pasaba. La primera vez que sentimos frío, fue el instante mismo de venir al mundo, eso, el frío, fue la carta de presentación con que el mundo nos recibía, un gélido abrazo y un presagio de cómo funcionarían las cosas. Porque el mundo es frío y puedo decirlo sin temor a equivocarme, aunque poco puedo yo saber al respecto, hemos de preguntar a los sin voz, a los sin techo, a aquellos que duermen bajo un mísero pedazo de papel o cartón en la banca de un parque. Pero no sólo está el frío de los elementos, lo que más víctimas cosecha en las heladas es el frío de los corazones de aquellos, que viendo sufrir al desvalido miran a otro lado, incapaces de sentir la más mínima compasión por él, por un hombre cualquiera, por un “Don Nadie”.     ...

Esto NO es una entrada en el blog (Minerva).

Pues nada que no voy a publicar por un tiempo. No es que no tenga qué  publicar, sino que estos próximos tres meses vuelven a ser los más cansados del año, de entrada es fin de año y la carga laboral aumenta en el rubro de servicios y alimentos, ya sea porque el frío le da pereza a la gente o porque los paisanos y los pochos vienen del vecino país del norte, se hace más difícil tener energía para publicar. Aunado a eso, estoy trabajando en un proyecto grande, mi novela, que a pesar de traer dando tumbos en mi mente por años por fin tiene un arco argumental lo suficientemente solido como para que yo piense que por fin estoy listo para escribirla. Escribir una novela no es tarea sencilla, a diferencia de leerla que es de lo más sencillo del mundo, requiere planificación, dedicación y una atención desmesurada, ¿ya dije alguna vez que ser escritor es tan cansado como ser dios? Otro motivo por el que no me es factible sentarme en el banquillo de redactor y editor es que inicio con la o...

De locuras y sin sentidos.

Si un día me preguntasen "¿cómo es que la conocí?" no sabría qué responderles, porque yo mismo no lo sé. Sólo recuerdo que llegó de la nada una noche, como esa brisa de la tarde cuando sientes que no puedes más, le dio a mi vida un respiro y me hizo sonreír. No está de más decir que pocas veces nos vimos en persona, pero si me es posible resumir esas veces en una palabra, la única con la que puedo relacionarlo es con "embeleso", la recuerdo a ella tan perfecta, como recuerdan los viejos los tiempos de sus antiguas glorias, la recuerdo tan cálida, como los hombres solitarios recuerdan el abrazo de una madre y por sobre todo la recuerdo tan libre, como los hombres no son capaces de concebir la libertad. No es que ella fuera el amor de mi vida, puede que fuera algo más que eso, quizás fuera el amor de mi próxima vida a quien he encontrado aquí como promesa del después, o también fuera el amor de mi vida anterior, quién sabe si aún a pesar de la mue...

Calavera a Gin...

Andaba rondando la muerte catrina, en el geriátrico buscando a Georgina, ¿dónde te escondes pequeña enfermera? dijo la muerte buscando a la güera. Mientras Gina escondida tras los viejitos le sacaba a la flaca que le hacia ojitos. "venga mujer que no encontrarás varón mas tieso ni más gallardo que esta flaca con sus huesos". La muerte insistente era sin duda y en sus cinco minutos a Gina dejó sin ayuda, "no hay pasión más urgente ni movida qué la que seguro te quita la vida". Le decía la huesuda susurrando mientras al cuarto la iba empujando. Consumado el acto, cual ladrona, fumando un cigarro salió la pelona. Pobre Gina quien lo hubiera creído que luego del monumental acostón el siguiente lugar que habría ido fuera que la enterraran al panteón.

MXP14

Imagen
Este cuento lo quiero dedicar a la estimada señorita Laura Bedolla, quien me hizo recordar que antes de poderme autodenominar escritor, debo conseguir que otros me denominen como tal, que debo no dejarme dominar por el ego y que aunque escuche muchos "¡Muy bien, eso estuvo excelente!", no es sino los "Esperaba algo más", "Puedes hacerlo mejor", lo que nos ayudan a poner el esfuerzo necesario para dar siempre lo mejor sin caer en las quimeras de los elogios, para ella y para ustedes: MXP14. Nuestra historia comienza muy lejos de aquí, aproximadamente a ciento cuarenta y nueve millones quinientos noventa y siete mil ochocientos setenta kilómetros de donde usted está leyendo estas líneas hace veintiocho años, seis meses, doce días, ocho horas con cuarenta y dos minutos y siete segundos el cometa Halley atravesaba el cinturón de asteroides. La gigantesca mole de hierro, hielo y roca ejercía su fuerza gravitacional sobre los millones de fragmentos de roca ...